Grupo Maza decidió apoyar a esta fundación porque reconoce la profunda vulnerabilidad en la que se encuentran muchas de sus niñas. Al conocer sus historias, entendimos que viven realidades duras que ninguna niña merece enfrentar. Esta Comunidad Religiosa les ofrece un hogar lleno de amor, cuidado, educación y fe, donde las hermanas las forman como mujeres independientes, con valores, sueños y esperanza.

Creemos firmemente en el papel fundamental de la mujer en la sociedad y sabemos que las niñas tienen un rol valioso en la construcción de un mundo más justo y humano. Nos llena de alegría verlas sonreír y crecer. Por eso, queremos que también ellas tengan una verdadera oportunidad de desarrollarse personal, espiritual y profesionalmente.